El Hermano De Los Más Pequeñitos
Conferencia del Maestro Beinsá Dunó,
Dada en Enero 1, 1917, Sofía
“Santifícalos en Tu verdad” Juan 17, 17
En el idioma original, el idioma del Divino Espíritu Virgen – el más alto en la
jerarquía de los ángeles – Dios le dio un nombre diferente al hombre, no el que
ahora conocemos. Esto sucedió en el consejo de Dioses, presidido por el Señor
Jesús Cristo, llamado el Salvador de la Humanidad. Este consejo discutió la
creación del hombre y la definición de su nombre. El nombre del hombre ha sido
equivocadamente traducido, pero contentémonos con él por el momento. Entendamos
por hombre, un ser que piensa.
En esta etapa de la evolución humana la racionalidad del hombre toma dos
direcciones – ascendente y descendente. La racionalidad descendente funciona
para crear la personalidad humana y el cuerpo humano con sus siete envolturas.
Las escuelas esotéricas de Oriente y Occidente difieren en la clasificación de
las envolturas. Pero estas clasificaciones se refieren sólo al aspecto exterior,
visual de esta enseñanza. Esencialmente, de hecho, no existe diferencia interior
entre ellas. De acuerdo al sentido esotérico de la enseñanza de Cristo, el
hombre tiene tres cuerpos esenciales inalterables y siete envolturas. La
literatura teosófica menciona las siete envolturas del cuerpo humano, pero los
tres cuerpos incorruptibles sólo están insinuados. Allí las envolturas son
llamados cuerpos, pero no lo son. Envolturas, es un mejor nombre para estas.
En realidad, el mundo humano es transitorio, y la evolución del mundo es un
proceso Divino. Desde el punto de vista Divino, la aspiración del espíritu
humano es obtener los tres cuerpos incorruptibles. Esta idea es tan vasta e
ilimitada que incluso los genios, las grandes mentes científicas y del ocultismo,
las jerarquías superiores de los ángeles, e incluso las jerarquías superiores de
dioses, pasados y presentes, no pueden comprenderla completamente.
Por “dioses” no quiero decir El Único Dios sino los miembros superiores de las
jerarquías angélicas. Hoy día, el significado de la palabra Dios ha perdido su
esencia, a través de su aplicación a seres que no son dioses pero que engañan a
la gente. No hay nada Divino en ellos. Libérense de este falso concepto de Dios.
La palabra Dios, tiene un especial significado en el idioma original. Hoy día el
concepto se ha desvirtuado. Con la desvirtuación del concepto, también la gente
desvirtuó su mente. Para formular un concepto correcto de Dios y comprenderLe,
debemos regresar a nuestro estado original.
Hay muchos que piensan de Dios como un ser que cambia varias veces al día, como
lo hacen los hombres. Incluso algunos místicos de Occidente piensan de este modo.
Esto no significa un reproche. Es el resultado del conflicto entre las dos
logias – la Blanca y la Negra – que existen en el mundo. Estas han dividido a la
humanidad en dos campos opuestos. Son la causa de los conflictos que existen en
la política, en la sociedad, en las familias, e incluso en los individuos, entre
la religión y la ciencia. Estas dos influencias están dividiendo las mentes
humanas. Por dondequiera que haya división o dualidad, allí el Espíritu Santo no
actúa. Tan pronto como te divides en tu propia mente sucumbiendo al conflicto,
Dios está fuera de ti. Esta es una ley psicológica.
Cuando les hablo acerca del hombre, deben concentrarse, deben imaginar al hombre
creado a imagen y semejanza de Dios, es decir, de Verdad y Amor. Este hombre
nunca manchó el nombre de Dios. Moisés, uno de los grandes iniciados, dijo: “No
menciones el Nombre de Dios en vano”. Este es un mandamiento del primer místico
que procuró estudiar la gran Enseñanza Divina. Él procuró santificar el Nombre
de Dios. Esto es lo que significa ser un verdadero Hombre. Hasta que comiencen a
santificar el Nombre de Dios en su gran significado, dado por los espíritus
Divinos Vírgenes, nadie podrá elevarse más alto del peldaño en que está.
Frecuentemente estoy observando cómo la gente en Bulgaria y en cualquier parte
se encuentra dividida entre: grande o pequeño, mente abierta o estrecha, negro o
blanco. Dicen: “somos abiertos y no de mente estrecha como los demás”. Está muy
bien ser abiertos, pero no estén deformes, carentes de ideas. Yendo al
extranjero entre ocultistas y teósofos, ustedes entenderán que son seguidores de
la Fraternidad Blanca, trabajando hacía la renovación del pensamiento humano a
fin de que en el futuro un nuevo impulso, una nueva actividad del Espíritu
Divino pueda fluir. Hoy día, los teósofos están divididos entre los seguidores
de Besant y los antropósofos seguidores de Steiner, pero en realidad ambos
grupos son antropósofos. Así como la gente, ellos tampoco se llevan bien, se
dividen en los de pensamiento estrecho y abierto. Los seguidores de Besant son
mujeres, los de Steiner, hombres. Ambos discuten entre sí. Todos los movimientos
de la Escuela Oriental son guiados por mujeres, y los de la Escuela Occidental,
por hombres. Esta división se ve claramente, pero es sólo un aspecto exterior.
Quien no sea un iluminado puede ser seducido por ellos. Y quien es seducido no
puede entender a Cristo. Tal como en los tiempos de Cristo algunos fueron
tentados, así hoy día se tienta a la gente. Desde el momento en que el hombre
cometió un error y deformó el Nombre de Dios, no ha parado de caer en tentación.
Quien cae en la tentación no puede elevarse hasta la situación de un hombre
pensante, no puede entender las leyes básicas internas, sobre las que reposa el
espíritu humano. Para transformar su vida social e individual, como también la
vida de toda la humanidad, uno debe entender las grandes leyes del pensamiento
Divino.
Los teósofos llaman mente superior al manas superior. A la mente natural o
inferior le llaman manas inferior. Pero no mencionan la mente media, manas
media, que es la más importante. El manas inferior es la base sobre la que es
creada el pensamiento humano. Esto significa que es la tierra del mundo Mental.
Si están familiarizados con los elementos que componen este suelo, sabrán qué
plantar en él. Cualquier pensamiento contiene el germen de una acción. Aprender
a pensar correctamente significa saber qué semillas plantar en las diferentes
estaciones del año. Está dicho en la Escritura: “Cualquier cosa que siembres,
eso cosecharás”. Lo que significa, es la siembra en la mente.
Hay tantos conceptos erróneos y tantas acciones erróneas entre la gente, que si
no escuchan la voz del Gran Maestro, se exterminarán unos a otros. El dice: “A
partir de ahora no permitiré que nadie vaya un paso adelante. Si no cambia su
manera de pensar, si no santifica el Nombre de Dios, ¡ay de él! Puede tocar a mi
puerta durante miles de años. Recogerá los frutos de su karma a lo largo de
milenios.” ¿Qué es karma? – La consecuencia de todos los malos frutos, sembrados
por ti solo en el pasado. Cristo vino a la Tierra sólo con un propósito – salvar
a la gente. Por salvación, quiero decir, enseñarlos cómo santificar el Nombre de
Dios en sí mismos, como en el mundo. La base de nuestra existencia descansa
sobre este Nombre. La santificación del Nombre de Dios es lo más grandioso.
Representa la filosofía del futuro.
Algunos de ustedes se quejan de que ninguna enseñanza secreta les ha sido
revelada. ¿Qué quieren? ¿Que les dé un arma para que se aniquilen unos a otros?
En Europa Occidental existen varias enseñanzas y fraternidades cuyos miembros
aspiran a descubrir los secretos de la Naturaleza. A este aspecto, semejan
mujeres vengándose de sus amantes con cáustico. ¿Por qué les vengan? Porque han
sido engañados por ellos. Hasta que desfiguran a sus amantes con cáustico, estas
mujeres quedan satisfechas y dicen: “Ahora no será ni mío, ni de otra mujer.” De
igual manera se comportan los hombres también. De igual manera se comportan los
religiosos. Cristo se aflige por a los actos de la gente. Si no corrigen su
conducta Dios ha decidido castigarles. Según la Ley Divina ya no se puede
cometer errores. La gente debe renunciar a lo Viejo, porque ya viene la Nueva
era, el nuevo desarrollo.
El Divino Espíritu Virgen desciende en forma de onda circular a través de siete
planos, es decir, a través de siete mundos. Durante el período de Saturno, el
Divino Espíritu Virgen descendió al mundo Mental y formó el cuerpo mental o
intelectual del hombre. Durante el Segundo período, es decir, el período del
Sol, el Espíritu descendió al mundo astral, creando el cuerpo de deseos. Durante
el Tercero, el período de la Luna, el Espíritu descendió al plano etérico del
mundo físico, creando la envoltura etérea del hombre. En el Cuarto, el período
Terrestre, el Espíritu descendió al más bajo plano del mundo físico y creó el
cuerpo físico. En cada período de descenso y ascenso, el Espíritu pasa a través
del día y la noche Espiritual. En el Primer período, cuando el Divino Espíritu
trabajó para crear al hombre a imagen y semejanza de Dios, el hombre no conocía
el pecado. En el Segundo período el hombre comenzó a caer. En el Tercer período
el hombre llegó a la completa decadencia. En el Cuarto, el período Terrestre,
más bajo de descenso, la caída llegó a su fin.
¿Por qué es necesario para el hombre descender y hundirse en la materia? – Para
que se vista a sí mismo con todas las envolturas, cada una sucesivamente más
densa, hasta el punto en que se comienza a elevar y adquirir formas superiores.
Durante cada período existe una elevación y descenso parcial en forma de onda
oscilante. El movimiento final será ascendente. Cualquiera que no desee entrar
en contacto con Dios será echado por la onda fuera del flujo común del día
Divino, donde tendrá que esperar por otro período de descenso y ascenso, es
decir por otra ola. A diferencia de quienes se están moviendo hacia arriba y en
dirección a Dios y entrando al Cielo, aquel permanecerá debajo, afuera de Dios.
La puerta estará cerrada delante de él y escuchará la voz de Dios diciendo: “No
te conozco”. Un día, cuando Cristo llame a sus puertas, los que atienden sólo
sus asuntos personales, hacen cosas triviales, se encontrarán afuera, no tendrán
aceite en sus lamparillas. Recobrarán el juicio más tarde, pero el Divino barco
habrá partido, sin esperar por nadie. Por lo tanto, cualquiera debe estar
preparado para subir a bordo a tiempo. Hablando de esta manera, no quiero
moralizarles, sólo explicar lo que es ley, lo que Dios dice. El no detendrá la
embarcación por nadie. Y así, la onda sigue su curso, por ahora son afortunados
de contar con las más favorables condiciones para el crecimiento.
Cuando un mal pensamiento entre en su mente, recuerden que viene de su pasado
lejano – no es un pensamiento del presente. Es un hijo ajeno abandonado, no le
reciban. No quiero que me traigan hijos abandonados, nacidos de padres ajenos.
Como Maestro, mi misión en la Tierra no es criar y educar semejantes hijos.
Criar a un pecador es una cosa, pero educar un hijo ajeno es otra. Si el pecador
recobra el juicio y se arrepiente de sus pecados, podrá salvarse. Se esfuerza
por hacer la Voluntad de Dios. Cristo bajó para salvar a dicha gente. Cualquiera
puede ser salvado. El pecador también puede salvarse, con excepción del
ilegítimo abandonado. Es una víbora que crece más fuerte cuanto más es
alimentado. Un día se enrollará a alrededor del hombre y le quebrará los huesos.
Para ustedes personalmente, para su buen futuro, es necesario que nutran sólo
los grandes pensamientos, los cuales Dios implantó en ustedes al comienzo del
tiempo, a través del Espíritu Santo. No nutran los pensamientos negativos
plantados en ustedes por la logia Negra. La madre dice: “Pasé tiempos difíciles
con este niño, me causa dolores de cabeza y preocupaciones, pero un día él
cuidará de mí”. No, un día este niño, como una víbora, quebrará tus huesos y te
arrojará fuera de esta onda.
“Santifícalos en Tu verdad.” Nadie puede aprender la Divina ley sin antes
santificar el Nombre de Dios. Cuando santifican el Nombre de Dios, sus
pensamientos se vuelven puros y luminosos. Con ellos pueden construir la
envoltura con la que será concebido el cuerpo de Verdad que les liberará. La
Verdad, es el primer cuerpo sobre que deben trabajar. En este cuerpo vive el
alma humana. Sin la Verdad no hay Libertad. No importa cuántas lágrimas
derramen, no serán libres si la Verdad no está en ustedes. Llorar no les
ayudará. Algunas veces es bueno llorar, pero otras no lo es. El llanto es la
lluvia; si han sembrado buenas semillas, cuando crezcan se elevarán. Si han
sembrado cardos, en cuanto maduren se sofocarán. Si lloran por Dios, benditos
sean; si lo hacen por el mundo, les compadezco. En este caso sería preferible
una sequía. Los pensamientos luminosos y agradables les elevarán. Con ellos
entrarán en el cuerpo de Verdad y serán libre. De esta manera llegarán a conocer
a Cristo y Él les conocerá.
Algunos quieren encontrar a Cristo en mí. No, encontrarán a Cristo en Su
Enseñanza. Si desean saber quién soy yo, se los diré. Soy el hermano de los más
pequeñitos del Reino de Dios. Yo, el más pequeño, quiero cumplir la Voluntad de
Dios como lo ha ordenado. Santificar Su Nombre como Él me ha santificado. Dios
ha sido muy bueno conmigo que yo, el hermano de los más pequeñitos, quiero
retribuirle con toda mi gratitud. Desearía que ustedes también siguieran mi
ejemplo. Algunos de ustedes podrían tener el deseo de ser más grandes que yo,
tomar el primer lugar. Esto es una tentación. Cristo dijo: “Es suficiente para
el discípulo ser como su Maestro.” No deseo nada más. Este pequeñito lugar es
suficiente para mí. No lo cambiaría por ningún otro.
El lugar que ocupan no es importante. Es importante la manera en que cumplirán
sus obligaciones hacia Dios. Ustedes quieren ser reyes. Es bueno para uno ser
rey, pero no hay peor infelicidad que esta. Un rey puede hacer miles de buenas
obras, puede beneficiar toda la sociedad o la nación entera, pero también puede
arruinarlos. Esta es la razón por la que Cristo dijo: “Aquel a quien mucho le ha
sido dado, también mucho se exige de él.” Cuando quieres llegar a ser grande,
esto prueba que en ti se revela el sentimiento de orgullo y vanagloria. Los
grandes comerciantes que operan con grandes capitales de cientos de millones,
también corren con grandes deudas y algunas veces llevan a la ruina mucha gente.
Si tienen cien millones y los pierden, experimentarán grandes tormentos. He
tomado el número cien pues representa una jerarquía superior de ángeles. No
existen palabras para expresar la angustia y el sufrimiento de un negociante que
ha perdido sus cien millones. Lo contrario también es verdad: no hay palabras
para expresar la alegría de un hombre que tiene a su disposición cien millones
de levas y sabe cómo usarlos sabiamente. Esto último es tan grande, como lo
anterior, terrible.
“Santifícalos en Tu verdad.” La primera cosa que tienen que aprender de las
enseñanzas de Cristo, es la humildad. Es la madre del verdadero conocimiento
positivo. El orgullo es la madre del conocimiento transitorio, temporal. Puedes
tener muchos conocimientos pero si eres orgulloso, estarás en el mismo sitio que
uno de los engañados hermanos de la logia Negra. Si obedecen las leyes Divinas,
incluso si están entre los más pequeñitos, ascenderán. Si quieren llamar la
atención y atraerse bendiciones del Cielo, deben ser humildes en el más alto
sentido de la palabra y no como se predica en sentido común y corriente. La
humildad es un bello ángel, un gran espíritu. Quien lo ha visto en seguida le ha
amado. En la humildad están concebidos todas las virtudes Divinas que anhela el
alma y el espíritu humanos. El ángel de la humildad está vivo. El trae consigo
caridad – el hijo del Amor, la hija más joven de Dios. El Amor permanece entre
los espíritus Vírgenes y promete un brillante futuro para toda la humanidad y
todos los que le buscan. Si quieren que Cristo permanezca en ustedes, inmortal y
poderoso para elevarlos, deben abrirle paso al Amor en sus almas. Esto significa
darle a Cristo el más elevado lugar en sus almas, santificar Su Nombre en sus
corazones. Algunos piensan que se encuentran cerca de Cristo. Cerca de Cristo
puede estar sólo el pequeñito, es decir quien ha aprendido el arte de hacerse
pequeño. Dicen que quieren ser como Cristo, pero al mismo tiempo quieren dar
órdenes. Para ser como Cristo y estar cerca de Él deben aprender la regla del
servicio desinteresado, deben aprender a pensar correctamente. Al odio
responderán con Amor, y al Mal - con Bien. Entonces no importa a quién sirves –
a Ivana o a Dragana*; servirás a Dios. Los nombres importan tanto como estos
correspondan a su contenido. El nombre Cristo, no es singular, sino colectivo.
Es como el aire y la luz. Cualquiera tiene derecho a beneficiarse de ellos.
Piensen racionalmente, filosóficamente y no se confundan con las formas
exteriores de las cosas, ni con las palabras exteriores. Buscan el significado
interno de las palabras. Si hubiera pensado como ustedes, hace mucho hubiera
caído desde lo alto de mi posición.
“Santifícalos en Tu verdad.” Quiero que vayan ahora en ascendente línea recta,
para santificar el Nombre de Dios en ustedes. Este Nombre les elevará, para ser
como dijo Cristo, Sus co-herederos y co-participantes. Hoy quiero implantar en
sus mentes y corazones la Luz Divina a través de la cual podrán librarse de
todos malos gérmenes. La espada del Espíritu fue sacada y aflige a quienes son
enemigos de la Verdad. Debemos luchar con las armas descritas en 2 Corintios 10:
4-5: “Porque las armas de nuestro arsenal no son carnales, sino poderosas en
Dios para destruir fortalezas. Deshacemos sofismas y toda altivez que se levante
contra el conocimiento de Dios, y sometemos todo pensamiento a la voluntad de
Cristo.” Esto es teosofía, ocultismo, espiritismo, Sabiduría Divina.
Desearía que tomaran el siguiente versículo como credo: “Las armas de nuestro
arsenal no son carnales, sino poderosas en Dios.” De esta manera podrán
liberarse de los pensamientos del manas inferior, del pecado, a quien incluso
ahora la gente paga diezmo. Cristo dijo: “Dad al César lo que es del César, y a
Dios lo que es de Dios.” El manas inferior es el César en el hombre. Este
versículo significa: mientras pagan tus deudas al manas inferior, pagan también
sus deudas al manas superior. ¿Qué significa dar al César lo que es del César, y
a Dios lo que es de Dios? Significa destruir los gérmenes dañinos para que no
vuelvan a crecer de nuevo, liberarse ustedes mismos de todos los pensamientos
impuros, y decir: “Ahora, César, toma lo que es tuyo.” Entonces tomen los
Divinos pensamientos elevados, almacénenlos en el granero Divino de las almas
diciendo: “He aquí, Dios, lo Tuyo.” Después entrarán en su cámara secreta y
dirán una plegaria a Dios sin mezclar lo que pertenece al César con lo que
pertenece a Dios. Mezclar ambas cosas, no es orar. La oración es poderosa cuando
el corazón es puro y entregado completamente a Dios. Mientras el hogar del
corazón no se encienda, la oración no puede alcanzar a Dios. ¿Saben cuál será su
estado cuando sientan el calor Divino en su corazón?
Un americano escuchó a Camila Rousso, alumna de Paganini, interpretando “El
Sueño de la Vida” y dijo: “En ese momento estaba preparado para hacer las paces
con el mundo entero, a perdonar a todos mis enemigos”. El americano había
escuchado a predicadores eminentes, pero ninguno lo había conmovido como Camila
Rousso.
Por lo tanto, cuando la humildad penetre sus corazones dirán: “Señor, estamos
preparados para hacer las paces con todo el mundo”. Les pregunto: ¿Han escuchado
la voz de la humildad? Yo sí. No conozco música más hermosa que el canto de la
humildad. ¡Qué armonía existe en la humildad! Yo lo he escuchado. Mejor música
que la de la humildad no conozco. ¡Qué armonía hay en la humildad! ¡Qué Amor
brota del corazón del humilde! Con sus rayos este Amor baña los corazones de
toda la gente. Cada día envía sus buenos pensamientos y consuelo a todos los que
sufren y están agobiados, a toda la humanidad. Dice: “Tengan esperanza. Les
ayudaré a santificar el Nombre de Dios en sus mentes y corazones. Les daré todas
mis bendiciones”. Hoy día, Cristo quiere unir todas las fraternidades y
religiones del mundo entero. Este es el motivo por el cual deben refrenarse de
juzgar a la gente. No conocen las razones profundas detrás de cualquier cosa.
“Santifícalos en Tu Verdad.” ¿Cómo actúa Dios para su elevación? Por el camino
de las tristezas y de las alegrías. He recorrido toda la vida humana, he
escuchado a los sublimes Espíritus Divinos y de la experiencia adquirida he
llegado a entender que toda la gente debe andar por el camino de las alegrías y
las aflicciones. No existe mejor camino que este. ¿Quién puede discutirlo? El
camino no es malo pero la mayoría de la gente ha servido y aún sirve al César.
Una mujer se queja de su marido, diciendo: “Ya no lo amo, me ha hecho infeliz”.
Entonces, déjalo. - “Pero, ¿quién me va a mantener?” - ¡No, este ya no es un
matrimonio, es un concubinato! El matrimonio es una institución ideal, Divina.
Cuando deseen entrar en el Reino de Dios, no deben quejarse de que Dios les ha
dado aparentemente un mal marido. Si se quejan, Dios les responderá: “Han
elegido este marido ustedes mismas, Yo no se los di. Quieren que yo lo mejore
mientras que ustedes no tratan de mejorarse”. Cuando hablo sobre el concepto
“mujer” tengo en mente un concepto común, no tengo en mente personalidades
definidas. Para mí cualquier mujer y cualquier hombre son rayos, es decir,
partes de un todo. Utilizo estos conceptos como hechos reales aprobados en la
Vida misma.
Y así, el camino de las alegrías y las aflicciones es el camino para obtener la
paciencia. El paciente obtiene gran experiencia y riqueza interior. Esta es la
única manera para que uno entienda los grandes caminos de Dios, como también la
gran Providencia de Dios para futuros bienes del hombre. Si desean progresar
este año, nunca se quejen. Al decir que no deben quejarse no hablo del ruido
alrededor suyo, sino quiero decir que no permitan que esos ruidos penetren en
ustedes. Su corazón debe permanecer en calma y silencioso. Si alguien está
arrojando piedras, rompiendo las ventanas, no es culpa de ustedes. Pero cuando
ustedes empiezan a quebrar las ventanas desde dentro de su casa, de su alma, les
diré: “Amigos, todavía no han aprendido a servir a Dios; no han aprendido
todavía a pagar al César”. Cualquiera puede arruinar las vidas de miles de
seres. ¿Saben cuántos siglos son necesarios para corregir los errores de la
gente? Algunas veces el deseo de venganza surge en ustedes; se dicen a sí
mismos: “¡Le aplastaré la cabeza, le pondré bajo mis pies. ¡Que sepa quien soy
yo!” No, concéntrense en ustedes mismos y digan: “El espíritu que ha entrado en
mi es demoníaco. Le atraparé y le ordenaré guardar silencio. ¡Vete de mi
santuario! ¡Te prohíbo profanar la imagen de Dios!” Le dices a alguien: “No
puedo pensar bien de ti”. Te compadezco. Si no puedes pensar bien de tu prójimo,
tampoco puedes pensar bien de Dios. ¿Entonces cómo puedes amar a Dios?
Hay tres caminos que pueden seguir: el camino del Amor, el camino de la
Sabiduría y el camino de la Verdad. Este último es el camino Angosto de la Vida.
Cristo dijo: “Pocos son los que andan por el camino Angosto.” Pero cualquiera
puede andar por el Camino del Amor. Si no pueden andar en el Camino de la
Sabiduría, entren en el Camino del Amor. Si no pueden entrar en este Camino,
entonces entren en el camino de la Verdad. Por lo tanto, los Caminos del Amor,
de la Sabiduría y de la Verdad son los tres caminos que deben andar. No se
enfaden si alguien no sigue el camino en el que ustedes andan. Caminen hacia
adelante. El resultado de los tres caminos es el mismo; la diferencia está sólo
en los vueltas que cada camino da. Esto es lo que Cristo enseñó cuando estuvo en
la Tierra; esto es lo que ahora enseña. ¿Si son incapaces de comprender las
cosas terrestres, cómo podrían comprender las del cielo? ¿Si son incapaces de
entender lo fácil, cómo podrían entender lo difícil?
“Díganos algo grande”. Esto es lo más grande que el hermano de los más
pequeñitos, el hermano de sus ángeles, que les guían en el camino Correcto les
puede decir. Dicen: “Tú eres nuestro hermano”. Si piensan que soy su hermano
carnal, se equivocan. Si piensan que soy su hermano en espíritu, están en lo
correcto. - “No nos amas.” Si hablan de amor terrestre, no les amo. Si dicen que
no les amo como sus ángeles os aman, se equivocan. No existe hombre alguno en la
Tierra que ame sus almas como yo lo hago. Desearía que ustedes también amen las
almas humanas del mismo modo. ¿Está claro esto? Sé que sus ángeles hoy día están
muy felices por ustedes. ¿Está claro esto? He querido hacerles un favor. He
venido a la Tierra a servir a los ángeles y a ustedes. Cuando acabe mi trabajo
ustedes dirán que partí a algún lugar. ¿Adónde habré partido? No, no iré a
ninguna parte. Regresaré a Él Que me ha enviado y preguntaré: “¿Cumplí la misión
que tenía?” Si hay alguna cosa que no haya terminado, vendré de nuevo. Si no
concluyo mi trabajo también la segunda vez, habré de regresar, regresaré hasta
que por fin me sea dicho: “Has hecho bien tu trabajo”. Esta es la ley para el
hermano pequeñito del Cielo - hacer lo que Dios solicita de él. Esta es la Gran
enseñanza que no habían escuchado hasta ahora. Lo que ahora escuchan nunca antes
lo habían experimentado. ¿Por qué no lo habían escuchado? Porque esta Enseñanza
es de los ángeles pequeñitos que han venido a la Tierra a elevar a la humanidad.
Ahora, no os bendeciré; no lo haré. ¿Por qué? - Si envío mi bendición y todavía
hay mala hierba en ustedes, esta crecerá también. Actúo racionalmente de acuerdo
a la ley de Dios. Cuando vean que han sembrado buenas semillas, todos los
Hermanos del Cielo enviarán sus bendiciones de modo que esas semillas crezcan y
den buenos frutos. ¡Con estos frutos, Dios que crezca y resucite en ustedes, y
que santifiquen el Nombre de Dios! Ésta será mi alegría porque estarán cerca de
Dios.
Les revelo esto para Año Nuevo: no he terminado, apenas acabo de comenzar. Deben
saber esto. Lo que les digo es un principio. ¡¿Cuántas otras cosas hay más
grandes que esta?! Si escuchan lo que estos pequeñitos les dicen, sentirán el
Poder de Dios. La Sabiduría vendrá a ustedes, reforzarán su voluntad y los
asuntos en el mundo mejorarán. De aquí en adelante mucho trabajo aguarda a los
pequeñitos. La enseñanza de los pequeñitos es grande. Ella es la más oportuna
para ustedes. Es la base de lo que trae el gran futuro para vuestra alma. Es el
pensamiento Divino para 1917. No me refiero al año terrestre, sino al Divino.
Comienzo con 1914, 15, 16 y 17 los cuales forman la Nueva era. Estos son cuatro
años Divinos, formando un ciclo de bendición Divina. El número uno en 1917
implica el principio de justicia, y el siete, la ley del reposo y de las
bondades.
Ahora les dejaré pensar acerca de la humildad, la paciencia y el Amor. A través
de ellos, intenten suavizar las superficies ásperas en ustedes, que están
perturbando a la armonía Divina en sus vidas. Llamen, cada uno de ustedes, con
la ayuda de su ángel, a Dios en ustedes y pregúntenLe: ¿“Señor, qué deseas hacer
para que triunfe el Reino de Dios en la Tierra y para santificar Tu Nombre entre
la gente?” Lo primero que se os dirá, es: “¡Reconcíliense!” Esto fue lo que
propagó Cristo. Lean los Evangelios de Mateo y de Lucas. En ellos está dicho:
“Si trayendo tu ofrenda hasta el altar, entonces recuerdas que tienes algo en
contra tu hermano, deja tu ofrenda y va a reconciliarte con tu hermano; si él se
niega a reconciliarse, toma dos gentes más y regresarás a él.” Cualquiera que va
al altar debe hacer las paces con todos. Nadie puede ir hasta el altar si antes
no se ha reconciliado. Dicen para unos: “Vamos a reconciliarnos con ellos”.
¿Cómo pueden reconciliarse con ellos cuando no van al altar? ¡Deben
reconciliarse! Dirás: “Hermano, reconciliémonos!” Si se niega a reconciliarse,
irás con un par de hombres más. Si vuelve a negarse, irás con toda la iglesia.
Si incluso entonces se niega, dirás: “Eres como un publicano y como un pagano.”
Esta es la enseñanza de Cristo. Las disputas que existen en el presente no son
compatibles con Su enseñanza.
Ahora, no tengo la intención de juzgar a nadie. Para mi todos ustedes son
iguales. Se los digo: si no aceptáis esta Enseñanza, el resultado no será nada
bueno. ¿Por qué debe causarse sufrimiento innecesario en el mundo? Son
suficientes los sufrimientos del pasado. A partir de ahora permitan que las
alegrías y las bendiciones lleguen a la humanidad. Lo que les dije hoy está
dicho dondequiera. Dios lo dice, los ángeles lo están diciendo, lo están
predicando todos sus sirvientes en la Tierra. Cristo lo dice también. Yo creo
que esto pasará. Como se ha dicho, así pasará, no tengo ni sombra de duda. Un
día todos nos encontraremos; naturalmente, no en la misma situación que ahora,
sino diez veces mejor que esta, y todavía aquí en la Tierra. Después de diez
años estaremos cien veces mejor. Luego de otros diez años estaremos mil veces
mejor. Después de diez años estaremos diez mil veces mejor. Después de otros
diez años - cien mil veces mejor. Después de otros diez años - un millón de
veces mejor. Después de otros diez años – diez millones de veces mejor. Después
de otros diez años – cien millones de veces mejor. Y al final de este período, o
al principio del nuevo, seremos uno con Dios.
¡Mi paz esté con vosotros!
Traducción: José de Jesús Saavedra Aceves
Redacción: Zornitza Ganeva
Ivana y Dragana son los típicos nombres personales búlgaros.