La gran ley
Conferencia del Maestro, dada el 11 de octubre, 1925 en Ruse[1]
"Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus
fuerzas, con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo." Lucas 10:27
La humanidad actual está resolviendo muchas cuestiones importantes, pero todavía
no se ha detenido a ver cuál es la cuestión más importante, cuál es la tarea más
importante que debe resolver – hay discusión acerca de esto. Actualmente, están
resolviendo la cuestión económica, la cuestión del pan, considerando que esta
cuestión es la más importante. Así es, pero pregunto: ¿La cuestión del pan, que
durante miles de años se ha estado resolviendo, está solucionada completamente
hasta ahora? Ésta ha sido resuelta sólo temporalmente, sólo parcialmente y, como
resultado, continúa sin resolverse. Otros afirman que la cuestión más importante
a resolver es la cuestión de la educación. Y en realidad, la gente durante miles
de años se ha estado educando, pero ¿se ha resuelto esta cuestión? – Esta
tampoco está resuelta. Terceros aún, están resolviendo otra cuestión. Ellos
dicen que cada estado debe ser fuerte, poderoso, tener un ejército poderoso, de
manera que pueda resistir a sus enemigos. Y así es, pero ¿qué estado, por su
fuerza, ha resuelto la cuestión de su existencia? Díganme un estado que haya
asegurado su existencia durante por lo menos dos o tres mil años? Todos los
estados hasta ahora existentes, se han levantado y han desaparecido.
Por tanto, existe una cuestión importante en el mundo, que hasta hoy no ha sido
resuelta aún. Esta cuestión no es de los pueblos, ni de la sociedad, ni es
cuestión de los eruditos. Los pueblos tienen con qué ocuparse; los activistas
sociales también tienen una serie de cuestiones con qué ocuparse; y la gente
erudita tiene con qué ocuparse. Pero la tarea más importante, con la que la
gente debe ocuparse, es la cuestión del alma humana o si quieren, digamos – la
cuestión del espíritu humano. Sin embargo, no de la mente humana porque el
hombre es más que la mente humana. La mente humana es sólo un servidor del
espíritu humano. El corazón humano es también un servidor del espíritu humano, y
la voluntad humana también es una servidora del espíritu humano.
¡El Hombre, por su origen, es algo extraordinario! Si ustedes comprenden al
hombre, si ustedes creen en él (pero no en lo que se manifiesta exteriormente),
verán qué cosa más grande es el Hombre! ¿Acaso ustedes llamarían Hombre, a aquel
mercader, quien les vende tela? ¿Acaso ustedes llamarían Hombre, a aquel
profesor que enseña en la escuela y les denigra? ¿Acaso llamarían Hombre, a
aquella madre que a los cinco o seis meses aborta a su hijo y le tira en alguna
parte? ¿Acaso llamarían Hombre, a aquel padre que se aprovecha de su hijo? ¿Acaso
llamarían Hombre, a aquel político que expide leyes no razonables? Debe
definirse qué cosa es el Hombre. Se dice que el hombre es un ser que piensa. No,
él es algo más que lo que piensa. Por tanto, lo más grande en el mundo no puede
ser definido completamente.
La cuestión más importante, que ocupa la mente de los sabios en el mundo, es la
cuestión de la sublime Vida consciente. Ustedes dirán que esta Vida nace al
amparo de la luz, del calor, de la comida, de la ropa, etc. La Vida que nace al
amparo del calor no es Vida. Ésta es cierta energía que necesita sustento. La
Vida por sí misma da nacimiento a todas estas cosas. Cuando recibimos Vida, ella
misma lleva en sí la Luz, ella misma lleva en sí el Calor, ella misma lleva en
sí la comida, ella misma lleva sus vestiduras. La Vida es algo poderoso, cuando
la comprenden.
Ahora ustedes dicen: "Pero ¿qué dicen los eruditos de la Vida? Los eruditos, me
van a perdonar pero, ellos no saben qué cosa es la Vida. ¿Les diría?: "¡Por
favor, resuciten este muerto!" ¿Cómo curan a los enfermos? ¿Qué saben de los
enfermos? – Nada saben. Actualmente, los enfermos mueren con médicos, y sin
médicos mueren. ¿Entonces para qué nos sirven los médicos? Con profesores, la
gente muere y sin profesores también se muere. Con profesores, la gente también
roba. Con profesores, también calumnia y sin profesores, calumnia. Con clérigos
también roban y sin clérigos, roban. Con políticos, también roban y sin
políticos, roban. Entonces, ¿dónde esta el mérito de la humanidad? Dirá alguien
que debería haber ley y orden en el mundo. ¿En qué consiste la ley y el orden?
Cuando la peor gente forma una banda, ellos también establecen la ley y el
orden. Las hormigas también tienen ley y orden. Las abejas también tienen ley y
orden. Cuando están cerca de una colmena ustedes corren inmediatamente. ¿Por
qué? – Ésta, tiene ley y orden. ¡Ellas tienen armas de fuego rápido! Me dirán:
"Nosotros hemos resuelto la cuestión más importante, la cuestión de la vida."
Por último, ustedes dicen: "El hombre muere y acaba todo." De acuerdo, la gente
muere, pero ¿ustedes han resuelto qué cosa es la muerte? – La muerte justamente
demuestra que la gente no ha resuelto la verdadera cuestión de la Vida, aún no
han encontrado la Vida.
Nos hemos detenido en el versículo: "Amarás al Señor tu Dios con todo tu
corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas, con toda tu mente; y a tu
prójimo como a ti mismo." ¿Por qué? – Porque la fuente de esta gran Vida, de la
cual se trata, es el Amor. Algunos preguntan ¿qué cosa es el Amor? – El Amor es
la fuente de esta Vida la cual trae Luz y Calor, y comida, y ropa y Fuerza –
todo trae en sí misma. Así es como se define la Vida también en la práctica. De
todos aquellos que han resuelto así la cuestión, está dicho en la Biblia: "¡Y
esta es Vida Eterna, conocerTe a Ti, el Único Dios Verdadero!" Nosotros, por la
palabra "Dios" no entendemos un ser exterior ante quien la gente debe someterse,
sino que entendemos la fuente de Vida, que puede manifestarse en nosotros – esto
es, lo Infinito. Esto muestra que el Infinito puede manifestarse como finito.
Por tanto nosotros, la gente de este mundo, como una manifestación de este
Infinito, estamos resolviendo una gran cuestión – la Vida Eterna que se
manifiesta en el interior de lo finito. Para que se manifieste esta Vida,
obligatoriamente debemos tener conocimientos, Sabiduría, la cual creará
relaciones armoniosas entre toda la gente.
Cada quien debe saber por qué ha venido en la Tierra. Si se les pregunta por qué
han venido en la Tierra, ustedes levantarán su cabeza y dirán: "Esta no es una
cuestión importante." ¡Qué extraños son ustedes! Si me preguntan porqué vine a
la Tierra yo les diré por qué vine. Si le preguntan al niñito de primer grado
por qué va a la escuela, se los dirá: "voy a aprender." Este niño inmediatamente
sacará su silabario. – "¿Pero, quién es tu profesor?" Esto también lo sabe. –
"¿Y quién es tu padre y tu madre? Lo sabe. Este niño lo sabe todo. Si alguien
les pregunta quién es su Padre, quién es su Madre, dirán: "No lo sé". Pero,
¿adónde vas? – "No lo sé". Han venido aquí a la Tierra, ¿qué van a aprender? –
"No lo sé". ¿Una vez que terminen su vida terrestre adónde irán? – "A otro
mundo". Esta situación no es sólo para ustedes, también para los filósofos.
Durante miles de años los filósofos en sus tratados han estado resolviendo las
cuestiones de si hay Dios, no hay Dios; si hay alma, no hay alma. Finalmente,
algunos de ellos dicen: "no hay Dios, no hay alma". Todas las preguntas se
resuelven muy fácilmente. Los ebrios también, cuando están briagos, tienen un
buen pleito y todo acaba. No, con esto no acaba todo. En la tarde siguiente –
otra vez lo mismo: se embriagan, se pelean y el trabajo acaba. En la tercera
tarde – de nuevo lo mismo. Digo: "Sí, se acabó, sólo por esta tarde, pero no
para mañana". Ustedes dicen de un hombre: "Se acabó, esta persona, se murió."
Sí, se acabó sólo temporalmente, pero no para la eternidad. Nada en la
Naturaleza está perdido. Ustedes preguntan: "¿Pero adónde se fue este hombre?"
Yo pregunto: ¿De dónde vino? – De donde vino, allí regresará. ¿Adónde irá esta
persona? – La ley es la siguiente: las cosas siempre regresan adonde han venido.
Y todas las cosas, racionales o cualesquiera que sean, regresan siempre a Dios.
Este principio racional, no tiene fin, es infinito, nosotros le llamamos la Ley
del Amor.
Actualmente, toda la gente reconoce que acerca de la cuestión de qué cosa es la
Vida, hay una discusión. Nosotros decimos que no existe discusión alguna. ¿Por
qué? – Porque las cualidades de la Vida son: Racionalidad, Luz, Calor, etc. ¿Es
posible que haya una discusión sobre la Vida en estas condiciones? Mientras haya
discusión alguna, la Vida no es racional. Toda la gente tiene las mismas ideas
de la Vida y todos la desean. Todos reconocen el Amor y lo desean, pero ¿cuándo?
– Mientras están jóvenes reconocen el Amor, pero cuando envejecen lo niegan. En
el Amor hay una cualidad, ella es la siguiente: cuando amas a un objeto o una
persona, éste adquiere valor. ¿Por qué? – Porque tú puedes amar sólo los objetos
que llevan Vida en sí mismos. Todo lo que lleva Vida en sí mismo, adquiere
valor. Al amarle cuidas de él, le proteges. Al amar a tu amigo, le escribes
cartas, le dices cosas agradables. Si no le amas, le olvidas. ¿Qué cosa es el
Amor? El Amor es una fuerza que expande al hombre, le da un impulso. Algunos
dicen que cuando una persona se enamora, ya no estudia. Esto no es verdad. El
Amor trae el deseo de conocimiento. Aquél, cuyo corazón esta inflamado, estudia,
trabaja. Algunos dicen que el Amor hace a la gente distraída. Lo que hace a la
gente distraída no es Amor. Cuando un lobo quiere comerse a una oveja, esto no
es Amor. Cuando alguien se enamora del dinero de otro, quiere robárselo, esto no
es Amor. Cuando alguien se enamora del campo de alguien, quiere apropiárselo,
esto no es Amor. En el Amor hay la siguiente cualidad: cuando uno se enamora no
sólo valora las cosas, sino que su corazón se expande y se vuelve generoso. El
que ama su monedero, siempre lo tiene abierto y parece una fuente que
continuamente fluye. Éste no es como aquellos barriles en los que fluye vino y
en los que constantemente se mide cuánto sale y cuánto queda. Éste parece una
fuente que constantemente fluye, pero que no se vacía. Por tanto, si puedes
fluir como una fuente, el Amor ha llegado a ti. Si puedes ver el bien en toda la
gente, si puedes ver el sentido de las cosas, cuando miras arriba al Cielo,
estás en la puerta de la gran Vida Divina y el Amor ha llegado a ti.
Les estoy hablando de una gran ciencia que tiene fundamento en ustedes. Ustedes
tienen la experiencia de la Vida y yo creo que esto es así. Si ustedes lo
admiten o no, es otra cuestión. Ustedes han venido muchas veces a la Tierra en
diferentes formas. Si lo recuerdan o no, si lo admiten o no, esto está escrito
en los anales de la Naturaleza. Lo que ustedes creen no es importante. Lo
importante es lo que está escrito por la Naturaleza. Pueden objetar: "Nosotros
no nos acordamos." Tampoco el que se embriagó se acuerda de nada, pero el
tabernero se acuerda de todo, él ha escrito todo en su libreta. Escribió: "En
cierta fecha, usted bebió con cierta persona cierta cantidad de vino y "rakia*".
– "No me acuerdo de nada". Él te llama ante la corte y el juez dice: "¡Págale el
dinero!" – "Pero no me acuerdo de nada". ¡Te acuerdes o no te acuerdes, pagarás!
Igualmente, la Naturaleza tiene un gran libro en el cual escribe todo. ¿Ustedes
por qué no lo admiten, por qué no se acuerdan? Porque tienen que pagarle al
tabernero. Aquellos que se acuerdan son los acreedores a quienes algo se les
debe, pero aquellos que no lo admiten y tampoco se acuerdan, son aquellos que
tienen que dar. El hombre es un ser que muchas veces ha venido de Dios y ha
regresado. Así está escrito. Cuál es su credo y en qué creen, es una cuestión
personal, porque todos los seres tienen un credo.
No es importante creer en algo, más bien, la verdadera cuestión para nosotros es
la cuestión del Amor. Estamos tratando con la más importante cuestión. Nosotros
no estamos tratando la cuestión de quién llegará en Bulgaria al poder. Cuál es
la persona más rica en el mundo – tampoco tratamos esto. Quién es el hombre más
erudito – tampoco tratamos esto. ¿Por qué? – Porque estas son cuestiones que
incluso los niños pueden resolver. Nosotros estamos resolviendo una de las más
importantes cuestiones – la Vida, las principales leyes de la Vida. Si quieren
vivir, si quieren que su vida tenga sentido, si quieren que su vida mejore,
nosotros les mostraremos el modo. Les diremos: "¡Acepten el Amor!" Ustedes me
dirán: "¿Cuál amor, el amor de los jóvenes?" – ¡No! – "¿El amor de los viejos?"
– ¡No! – "¿Por qué?" – ¿Por qué los jóvenes traicionan y los viejos traicionan?
Los jóvenes traicionan porque se cansan unos de otros y los viejos traicionan
porque no pagan su deuda y se van. Nosotros decimos de alguien: "¡Que Dios le
perdone, ya estaba viejo!" Le prometió a una doncella que se casarían pero se
murió. No hace falta que se muera. El hombre que prometió algo, no hace falta
que muera. Éste debe primero cumplir su promesa y después morirse. Si promete
algo y muere, él tiene metas ocultas. Ustedes lo podrán disculpar, pero nosotros
no le disculpamos. En la Ley del Amor, cada noble pensamiento, cada noble
sentimiento, cada noble deseo debe ser cumplido no importa si se refiere a la
madre, al padre, a los hijos. La ley es la misma para todos. Nosotros debemos
mostrarle al mundo que llevamos la gran Vida de Dios, que Él vive en nosotros y
nosotros debemos vivir como Él.
¿Por qué niegan a Dios? – La gente niega a Dios porque Le deben. ¿Por qué creen
en Dios y Le aceptan? – Porque quieren tomar prestado dinero de Él. Así que, de
acuerdo conmigo, quienes creen en Dios y quienes Le niegan, son gente
interesada. Nosotros sin embargo, tenemos otra opinión de Dios. Nosotros
queremos servirLe porque creemos que todo lo hemos recibido de Él. Nosotros no
vamos con Dios a pedirLe prestado dinero. Nosotros no negamos nuestras
obligaciones, pero nosotros sabemos que en el mundo existe una gran Sabiduría,
que nos aguarda en el futuro.
¿Qué sabe la ciencia contemporánea? – Sabe muchas cosas, pero lo que hoy saben
los más eruditos y los más grandes filósofos, luego de dos mil años los niños lo
sabrán. Los niños entonces serán más eruditos que los filósofos contemporáneos.
Pregunto entonces: ¿dónde está nuestra ciencia? Esto no es un reproche, sino
digo que el Hombre todavía no se ha manifestado. Cuando llego a su casa y su
corazón tiembla de resentimiento porque he llegado, ¿qué opinan, usted es un
Hombre? Salen y me preguntan: "¿Qué busca?" – "Por favor, ¿tiene un lugar en su
casa para mí?" – "No hay lugar." O por otra razón: "Mi esposa, mis hijos no
están aquí." Me dirá que no hay lugar para mí, que hay hoteles adonde puedo ir,
etc. Por favor, ¿éste es un Hombre? Pero si digo que he traído para darle cien
mil levas en oro, inmediatamente me hallará un lugar. Su esposa, sus hijos
inmediatamente se acogerán en alguna parte y se dispondrá un lugar para mí.
Matará un cordero entero, incluso. ¿Por qué? – Por los cien mil en oro. ¿En qué
consiste su humanidad y su nobleza entonces? Ahora ustedes me miran y se dicen:
"¿Está este hombre diciendo la Verdad o no?" Yo les pregunto, quién de ustedes,
actuó de acuerdo como Dios quiere? Esta es la cuestión que debemos resolver
primeramente. ¿Ustedes, de Ruse han resuelto esta cuestión? Y cuando toda la
gente en todas las ciudades y aldeas viva de acuerdo a como Dios quiere,
entonces no habrá cadalsos, no habrá prisiones y cada uno estará en su lugar.
Entonces las puertas de toda la gente estarán abiertas, y cuando alguien les
encuentre dirá: "¡Hermano, ven a mi casa, te he estado esperando desde hace
mucho tiempo! Estoy muy contento de haberte encontrado" Y empezarán a hablar.
Ustedes dirán: "Bueno, ¿en qué acaba esto?" ¡Ustedes son muy raros! Yo al entrar
en esta casa, no la privaré de algo, le traeré mi bendición.
Uno de los grandes adeptos de la antigüedad (fue algún profeta judío) vivió en
algún lugar de Palestina. Viajó largo tiempo. Para pasar la noche en algún
lugar, se detuvo en la casa de un hombre pobre y le pidió: "Hombre de Dios, ¿me
permitirías pasar la noche contigo?" -"Con mucho gusto, mi casa está abierta,
pero no tengo ni una migaja de pan." -"Anda, busca en los rincones, si no habrá
quedado al menos un pedacito." Encuentra finalmente un pedacito minúsculo. El
profeta lo tomó, lo bendijo, y de inmediato en la mesa apareció un gran pan. –
"Despierta a tus hijos. ¡que vengan todos a comer!" El hombre que vive de
acuerdo con Dios, cuando entra en una casa, trae también su bendición consigo.
Ustedes pueden llevarme la contraria, pero es la pura Verdad en el mundo. Si
este adepto viene al mundo y trae un grano de trigo, dirá: "Tomen este grano de
trigo, él resolverá el problema económico del pan." ¿En cuántos años? – En doce
años. No lo comerán, sino que lo sembrarán en suelo y después de doce años, dará
tal abundancia de fruto que podrán comer ustedes, sus parientes y sus amigos.
¿Saben qué pesado será este granito de trigo? – Como toda la Tierra. Por tanto,
cada partícula de Vida contiene una energía enorme y si nosotros vivimos de
acuerdo con la Ley de Dios, según la Ley del Amor, esta fuerza puede ser
desarrollada.
Y actualmente la gente que no entiende la Vida dice: "necesitamos dinero". De
hecho, el dinero se ha incrementado, pero la comida ha decrecido y como
consecuencia de esta avaricia, nuestro organismo está dañado. Ahora, nosotros
tenemos mucho, pero no podemos comer. El más rico en América, Rockfeller quien
dispone de bosques, granjas, casas, sufre del estómago, no puede comer nada y
los médicos le han aconsejado comer sólo sopa de avena. Él dice: "¡Aun esta
grande riqueza material, estoy obligado a comer como caballo, sólo avena, a
causa de mi estómago enfermo!" Pregunto ¿qué sentido tiene la Vida ahora? Dicen:
"Uno debe tener riqueza." Está bien. Es verdad que el sentido de la Vida está en
buscar la riqueza, pero nosotros la buscan equivocadamente. El Amor, esto es la
Vida grande, esto es el sentido de la Vida, esto es la riqueza del alma humana.
Cuando encontramos a Dios, o en otras palabras, cuando Él llega a morar en
nosotros, se formará aquella conexión verdadera, la cual dará impulso a la Vida.
Entonces la gente no se preguntará si existe Dios o no.
Cuando alguien me pregunta si existe Dios, le digo: "¡Ven a visitarme mañana por
la noche!" Cuando llega le doy comida, converso con él amistosamente y lo
despido. – "¡Pero tú nada me has dicho acerca de Dios!" Le digo: "¡Ven a
visitarme mañana por la noche!" Él llega, le doy de cenar de nuevo, conversamos
y se va. Yo nunca resuelvo la cuestión acerca de Dios. Es rara la gente que me
pregunta si existe Dios o no. ¡Esta es la cuestión más importante! – "¿Qué cosa
es el Amor?" – ¡Ven a visitarme mañana en la noche! Yo tampoco resuelvo la
cuestión del Amor. Si yo soy un hombre de Amor, si yo vivo de acuerdo con la Ley
de Dios, tú me conocerás. Si mis puntos de vista par ti son inalterables, te
daré acceso en mi casa y te diré: "¡Pruébame!" No es lo que yo pienso, sino cómo
vivo, esto es lo importante.
Para resolver cualquier problema importante, tres grandes factores deben estar
unificados en uno: sus pensamientos, sus sentimientos, y sus actos. Ustedes
deben ser congruentes en todo momento. Tú puedes preguntar: "¿Existe Dios o no?"
lo sabrás cuando pidas a alguien que te preste mil levas y él responderá: "Desde
luego, con gusto." Más tarde, le pedirán un préstamo de dos mil levas y oyes:
"Por favor, aquí los tienes". Después pides por otros dos mil de levas y de
nuevo oyes: "Por favor, aquí los tienes". Entonces, te encontrarás frente a una
fuente a la cual puedes venir con un gran cántaro o con un gran cubo y puedes
llenarlos cuanto quieras, a condición de que los acarrees tú solo. ¡La gente
necesita abundancia! Tal abundancia que les canse, y que digan: "Es suficiente."
Cristo dice: "Amarás al Señor tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma,
con todas tus fuerzas, con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo." Por
tanto uno completamente debe estar lleno del Amor de Dios. Algunos dicen que
cuando se enamoran no pueden trabajar. No, entonces justamente vendrá el
verdadero trabajo Divino en el mundo. Por ahora hay sólo trabajo, pero no
trabajo Divino. El trabajo Divino será una gran tarea para la generación futura,
para estas grandes almas con las que no se discutirá si existe o no, la vida
después de la muerte. Ellas serán las almas quienes resolverán la cuestión de la
Vida. Si le preguntas a semejante hombre si te conoce, te dirá: "¡Ven mañana por
la noche a mi casa!" – "¿Pero, de dónde has venido?" – "¡Ven mañana por la noche
a mi casa!" Irás a su casa, te dará de comer bien, hablará contigo y se
despedirán. Y finalmente, al despedirse, te dirá: "Ven a mi casa cuando
necesites." Este es el impulso en el mundo. Cualquier cosa que uno tenga debe
ponerse en el altar común de los sacrificios. Actualmente, la gente tiene un
concepto erróneo del sacrificio. Piensan que lo que sacrifiquen se perderá.
Les voy a definir qué cosa es el grano de trigo. Si el grano de trigo no se
sacrifica y no cae en la tierra y muere ¿cuál será la posición del labrador?
Quien muere deposita su fuerza y esta fuerza se incrementa. Esta es una de las
cualidades del sacrificio. Algunos eruditos dicen: "No se debe hacer
sacrificios. No debemos dar nada a nadie." Esto significa que nadie siembra,
nadie ara. ¡No!, sembraremos, araremos, pero sabiamente.
Por tanto, nosotros debemos tener un fundamento sólido en nuestras vidas. Que
seas búlgaro, no es un fundamento; que seas un erudito, no es un fundamento; que
tienes nuevos puntos de vista acerca de la vida, no es un fundamento. El
verdadero fundamento es el Amor, el cual, es la Vida. Tenemos esta Vida, pero
aún no la hemos manifestado. Considero las teorías actuales de la Vida como
charcos formados por la lluvia y la gente, por no tener otra posibilidad, va
allí a beber agua, pero en su interior, las ranas están croando. Según yo, las
ranas son aquel materialismo que existe en la gente y que les hace desear para
sí mismo más y más cosas. ¿Saben cómo comprende la gente lo material en el
mundo?
Les daré un ejemplo. En el reino de la décima dinastía de Egipto, durante el
tiempo del faraón Zinobii, fue publicada una ley mediante la cual todos los
criminales serían a ser condenados a muerte. Dos egipcios cometieron un error,
ofendieron a Apis y les sentenciaron con la pena de muerte. El faraón ordenó que
los sentenciarán a cadena perpetua, pero el jurado dictó la siguiente
resolución: Uno de los criminales fue sentenciado a cargar sobre su espalda un
saco de trigo de cien kilos de peso y el otro a cargar en su cabeza un piojo.
Además, ellos debían llevar su castigo hasta que alguien deseara de su carga y
les aligerase. El juzgado presentó a los dos para que eligieran por sí mismos
cuál castigo deseaban. Uno de ellos, el más astuto se dijo a si mismo: "¿Quién
cargaría ese saco en su espalda? ¿Se puede llevar semejante carga?" Y quiso el
piojo. Al otro no le quedó más remedio que coger el saco de trigo. Así lo
hicieron. Ellos debían de viajar incesantemente. De acuerdo a la sentencia nadie
tenía derecho a bajar su carga al suelo hasta que alguien los detuviese y les
pidiese de lo que cargaban. Andando los dos, el que traía el piojo sobre su
cabeza le preguntó al otro: "¿Cómo es tu carga?" El piojo no pesaba, por
supuesto. El que llevaba el saco de trigo, como le pesaba mucho, frecuentemente
se volvía a Dios en oración: "¡Señor, por favor, aligera un poco mi carga!"
Después de andar un poco, un caminante los detuvo:
— ¿Qué llevas en este saco?
— Trigo.
— ¡Dame un poco de él!
Él con su cuchara sacó un poco de trigo y siguió su camino.
— ¿Pues qué llevas tú?
— Un piojo.
— No necesito un piojo – y apresuró su camino.
El caso fue que este piojo comenzó a multiplicarse y al cabo de un año, se
multiplicó de doscientos a trescientos piojos. El saco de trigo del otro
delincuente al cabo de un año se había reducido a la mitad de su peso inicial.
Dondequiera que iban por los pueblos, todos al escuchar que uno llevaba un saco
de trigo, le detenían y le pedían un poco, así que al final de dos-tres años
tenía sólo un granito. El otro delincuente, con piojos sobre la cabeza, en
ninguna parte encontraba recibimiento. En cualquiera aldea donde entraba, al ver
que tenía tantos piojos, no le recibían. Se encontró en una espantosa situación.
Y nosotros, actualmente, resolvemos la cuestión de esta manera. El materialismo
– ese es el piojo. Este piojo se come todos los jugos de la Vida, en el hombre.
Cuando el piojo entra en un hombre, se multiplica, hasta que el hombre pierde
cada noble sentimiento. Si nosotros perdemos todo lo elevado y noble en
nosotros, si perdemos nuestros más elevados ideales, sentimientos y
pensamientos, si perdemos lo Divino en nosotros, pregunto: ¿Para qué habremos de
vivir en este mundo?
Cristo dice: "Amarás al Señor tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma,
con todas tus fuerzas, con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo." La
actual religión ha malinterpretado esta enseñanza y dicen: "¡Crean en el Señor!"
¡No está dicho que creas en Dios, pero la gran ley que resuelve todas las
cuestiones dice que ames a tu Dios! Pues ahora la gente ha tomado este versículo
"Amarás a tu Dios" y lo ha interpretado como "cree en Dios." Cuando nos
referimos a servir a Dios, es verdad que no es posible sin fe, pero cuando
estamos resolviendo la cuestión más importante, es necesario un credo diferente
con el que podamos resolverlo. Y eso es: ¡amar a Dios! Algunos me preguntan:
"¿Tú en qué crees?" No creo en nada. – "¿Cómo?" – Nada es nada. Me preguntan:
"¿Tú no crees en Dios?" ¡Muéstrenme cuál es su Dios en quien ustedes creen!
¡Muéstrenme el camino que ustedes recorren! Dicen: "Nosotros creemos en el mismo
Dios en quien creyeron mi madre, mi padre, mi abuelo." – Está bien, ¿tu padre y
tu madre cumplieron la Ley de este Dios en quien creyeron? Abran los libros para
ver qué han hecho ustedes por ese Dios en Quien creen.
Hay una situación interesante con tales libros, sucedida en algún lugar de
Bulgaria. Un búlgaro rico, mercader, cayó seriamente enfermo y se trasladó
temporalmente al otro mundo. Al despertarse, lo primero que hizo fue llamar a
sus hijos y les dijo: "Hijos míos, tráiganme los dos libros en los que llevo mis
cuentas." Le trajeron los libros, los quemó, dio a cada uno de sus hijos lo que
le quedaba y les dijo: "Tomen lo que es suyo, para que no me lleven ante las
cortes después de muerto. Fui al mundo de más allá y vi qué era lo más esencial
para nosotros. Quiero vivir de acuerdo a la Voluntad de Dios." Pregunto: "¿Dónde
están sus libros?" Ustedes responden: "Nosotros no tenemos libros." Yo voy a
sacar sus libros para ver lo que han escrito en ellos. Su vecina dijo algo de
ustedes, de inmediato sacan su libro y lo escriben. Alguien les dijo alguna
insolencia, de inmediato lo escriben. El mercader, de igual manera sacó su libro
e inscribió quién, cuántas olivas tomó; cuánta azúcar tomó, etc. Pregunto: ¿Cuál
es la diferencia entre la mujer, el hombre y el mercader quien inscribió todo
esto en sus libros? El clérigo también tiene su propio libro de contabilidad. Él
dice: "Este hombre no cree en Dios.", lo anota. Sí, pero cuando van a la iglesia
a un servicio fúnebre, quiere luego el dinero. Le dicen: "No tenemos dinero." –
"No, sin dinero no hago un servicio fúnebre" y lo anota en su libro de
contabilidad. Entonces seamos constantes en la gran Vida, en el gran Amor, que
resuelve básicamente los problemas, y que establece como fundamento de la Vida a
la Fraternidad. No la fraternidad que existe sólo durante un día y medio, sino
la Fraternidad que resiste todas las pruebas.
Un sacerdote me dijo: "Su enseñanza no es correcta." No es importante si es
correcta o no lo es, pero yo te voy a dar una regla: Cuando conduzcas un
servicio fúnebre, no sólo no tienes que tomar dinero, sino que a cada pobre
viuda darás algo de tu bolsillo. Además, cuando estés ante la corte para
juramentar a alguien, no sólo no tienes que hacerlo, sino que llenarás tu
bolsillo y darás a los que se juzgan para que no quede enemistad. Entonces usted
dirán: "¿En dónde acabará todo esto?" ¿El final? Tengan fe de que el Señor no
los ha puesto a la Tierra para hacer estas cosas, sino para cumplir Su Voluntad
como es debido. ¡Que desaparezcan estas mentiras del mundo! Aquél, a quien Dios
puso en cierto servicio en la Tierra, debe actuar de otra manera. Me citarán
algunos versículos de que cada fuerza es dada por Dios. ¡No, hay algo omitido en
este versículo: cada poder recto es dada por Dios. ¡Los bolcheviques en Rusia
también tienen poder! Dirán que su fuerza es de Dios y la de ellos no. No, la
ley es la siguiente: Cada fuerza recta es dada por Dios. En cada fuerza recta
entra la Ley del Amor. No es necesario en absoluto que el juez condene al
criminal. Entre los turcos había una ley buena: Venía el acusado y el juez le
preguntaba: "¿Le debes a este hombre?" – "Sí." – "Devuélvele lo que le debes."
Esta resolución de problemas de acuerdo con la ley turca es muy buena. Hoy día,
posponen el proceso, pasa uno, dos años hasta que finalmente dicen: "¿Dónde está
la justicia?" – No hay justicia alguna. Digo: Ésta es sólo una pérdida de
tiempo, pues hemos venido aquí a la Tierra a resolver una de las importantes
cuestiones.
Ahora, al hablarles así, ustedes dirán: "Esta enseñanza es pesada." Es pesada
porque tienen libros de contabilidad pesados. ¡Quemen sus libros! Dirán: "No
creemos tales historias." Creerán, porque mañana, cuando te encierren en tu
sepultura, te preguntarán: "¿Quemaste los libros de contabilidad?" Ahí te
consumirás hora tras hora y los gusanos te devorarán. Dirás: "¡Regrésame, Señor,
a la Tierra para quemar mis libros de contabilidad!" No, otros les quemarán.
Todos ustedes – madres, padres, e hijos, – están en la fuente caliente del baño.
¿Por qué? Porque tienen numerosos libros. El Señor tiene dos libros – uno es el
libro de la Vida y el otro es el libro del bien y del mal. El Señor tiene
derecho de poseer estos libros. Él lleva cuenta de todo. Dios tiene la mejor
intención con respecto a nosotros. Él no nos pregunta porqué cometemos
injusticias, en lugar de eso nos enseña. El hecho de que hay un destino, un
juicio de Dios, muestra que Él quiere enseñarnos, a través de esta experiencia a
cumplir Su Voluntad. No importa cuán pecador sea una persona, al momento en que
decide vivir de acuerdo con Dios, Dios borra todos sus pecados. Dios dice: "¡He
aquí un hombre, uno de mis hijos quien ha decidido vivir de acuerdo con Mi ley!"
Dios es rico, Él puede pagarle todo. Para el que no quiere vivir de acuerdo a
Dios, hay un libro de la Vida que se abre y el Señor inscribe para esta persona
todo lo que es necesario.
Hoy día, no sólo los búlgaros sino toda la gente contemporánea, es infeliz.
Todos los pueblos son infelices. ¿Por qué? – Porque la cuestión más importante
no está resuelta. Esta cuestión debían haberla resuelto todos los sacerdotes,
obispos, pastores, no sólo en Bulgaria, sin en todo el mundo. Ellos no la han
resuelto. Y los políticos tampoco la han resuelto. Hay dos factores más que
debieron haberla resuelto. Estos son los padres y madres por un lado, y los
profesores por el otro. Ellos tampoco la han resuelto. Aquellos mozas y mozos
que se casan, que quieran resolver esta cuestión, deben preguntarse por qué se
casan. Dicen de una moza: "Que se case esta moza". ¿Por qué? No, el matrimonio
que hoy día existe en el mundo, es una compra-venta. Después de cuatro o cinco
años ven que el marido abandona a su esposa, se divorcia, se casa con otra.
Luego la abandona también, dice: "¡Encaneció mi cabeza debido a estas mujeres,
que horribles serpientes son ellas!" Está bien, las mujeres son unas horribles
serpientes y los hombres son unos espantosos dragones. Entonces, ¿dónde está la
gente? Si todos los hombres son malos y si todas las mujeres son malas,
entonces, ¿dónde está la humanidad? Esto no es la solución de la cuestión. Por
la palabra "serpiente" se entiende que los hombres y las mujeres son sabios,
pero no son buenos. Esto es lo importante. ¡La bondad debe ser introducida en
sus relaciones! Esta cuestión es difícil de resolver. Es tan difícil de
comprender como ciertas piezas de música. Es tan difícil de comprender como
ciertas piezas de Paganini. Para el piano hay igualmente piezas difíciles de
comprender y de interpretar. Ves alguien que toca todos días enteros y apenas
después de diez años puede interpretar algo bien. ¿Creen que sin esfuerzo
podemos resolver la cuestión de la Vida y del Amor? ¡Son necesarios esfuerzos,
pero no se desanimen! Esta cuestión es más bonita.
Cuando llegan a la cuestión de comprender a Dios, su corazón saltará, se
ablandará y tal Luz iluminará su mente de manera que verán tales cosas en el
mundo que jamás han visto. Dirán: "Si vivimos así, ¿cómo nos ganaremos la vida?"
Si viven de acuerdo a Dios, vendrá a ustedes un Gran Maestro, les dará una
varita, la cual tendrá propiedades mágicas. Si te encuentras en una situación
difícil y te sientes hambriento, darás un suave golpecito con esta varita y de
inmediato delante de ti aparecerá una mesa abundantemente adornada. Te llenarás
y de nuevo darás un toque con la varita, todo esto será retirado. Y una vez más,
proseguirás tu camino. Pregunto: ¿No están solucionándose fácilmente las
cuestiones? Ustedes dirán: "Esto está escrito sólo en los libros, en los
cuentos". Pero: ¿Nuestra vida actual no es un cuento? ¿Hay algo real en ella? No
es importante si creen o no en el otro mundo, pero un día, cuando se encuentren
allí, se reirán de su vida presente.
Me relató un búlgaro, un sueño suyo. Él tenía muchas deudas y frecuentemente
rezaba a Dios para que le ayudara a pagarlas. Una noche, soñó que venía alguien
y le traía una bolsa grande llena de oro. En un instante, apareció de alguna
parte uno de sus vecinos y le dijo: "¡Esta bolsa es mía!" Comenzaron a reñir, a
pelearse los dos, y en la pelea se golpeó en la mesa, cerca de su cama, donde
había un recipiente con agua. El recipiente cayó al suelo, se rompió, el agua
fluyó y cuando se despertó vio todo esto; se vio sosteniendo el mantel de la
mesa, pero la bolsa llena de oro no estaba. De la misma manera ustedes también,
después de morir, al despertarse en el mundo de más allá y al mirar en su
alrededor, verán que no tienen ningún dinero del que tenían en la Tierra, sino
que sólo sostienen en la mano el mantel de la mesa, y en el suelo – el agua del
recipiente, regada. Es ridícula la situación en la que se encontrarán.
Es verdad que la gente actual tiene que tomar conciencia. Hay una oscuridad
ahora en ellos. Su deseo de asegurarse es correcto, pero van por un camino
equivocado en su realización y por eso, de esta manera nunca se realizará. Que
debemos ser ricos, estoy de acuerdo con ustedes. Que debemos asegurarnos, estoy
de acuerdo. Yo no estoy a favor de la pobreza. Pero si somos ricos debemos ser
los más ricos. El más rico, según yo, es quien lleva Vida en sí mismo. El más
rico es quien lleva Luz en sí mismo. El más rico es quien lleva Calor en sí
mismo. El más rico es quien lleva comida y ropa en sí mismo. El más rico es
quien lleva Amor en sí mismo. Ésta es la más grande riqueza. Esto es lo que
predicamos nosotros. Si obtienen esta riqueza, todo lo demás en la Tierra lo
pueden lograr fácilmente. Aquella persona que ha obtenido la Vida en su
interior, será una bendición para sí mismo y, también para todos sus prójimos y
amigos.
¡Así que, todos necesitan fe! Ustedes preguntan: "¿Todo lo que nos está diciendo
es verdad o no?" Yo les pregunto: ¿En lo que ustedes creen es verdad o no?
Pongámoslo a prueba. Si quieren saber cuál es mi credo, yo les diré: "vengan
esta noche a mi casa." No sólo esta noche, sino todo el año. Nosotros así
resolvemos las cuestiones; y ustedes deben resolverlas de igual manera. ¡Todo
debe ser puesto a prueba! La cuestión no se resuelve con dinero. Si les doy un
cheque de dos o tres mil de levas, o incluso de veinticinco mil de levas, esto
no es la solución apropiada de la cuestión. El dinero dará luz a disputa. Yo
puedo sólo darles una idea, yo puedo darles sólo un granito de trigo pero este
grano de trigo será para ustedes gran bendición si saben cómo cultivarlo.
Les daré un ejemplo del tiempo de Zinobii, el faraón egipcio. En aquel tiempo,
las leyes de Egipto eran muy severas. Todos los criminales fueron castigados con
sentencia de muerte. Uno de los notables estudiantes de la Fraternidad Blanca,
llamado Eshua-Bentam, fue enviado a Egipto para presentar su examen. Tenía que
resolver la siguiente tarea: encontrar la manera sensata a través de la cual
aliviar la situación de aquella gente condenada a muerte por el más pequeño
error. Después de resolver su tarea, regresaría de nuevo a la escuela de la
Fraternidad Blanca y relataría cómo la había resuelto. Al mismo tiempo, la hija
del faraón enfermó de una enfermedad incurable y Eshua-Bentam fue con él y le
dijo:
— Yo curaré a tu hija pero quiero un favor de ti.
Zinobii le respondió:
— ¡Estoy listo para todo!
— Quiero que expidas una orden para traer ante mí a todos los criminales que, de
acuerdo a la ley, sean condenados a muerte, a los que se les hayan cortado las
manos, los pies, sacados los ojos, etc. En este estado, tráelos ante mí.
Eshua-Bentam curó a la hija del faraón. Entonces el Faraón dio la orden: "Todos
los criminales que sean sentenciados a muerte, luego de recibir su castigo,
deben ser traídos ante Eshua-Bentam." Empezaron a traerlos, uno tras otro, a su
habitación. Eshua-Bentam conocía las leyes por las cuales podía curarlos y
comenzó a curarlos: restaurando los ojos a uno, a otro – los pies, a un tercero
– las manos. Y luego que restauró su salud completamente, cambió sus rostros y
les liberó, advirtiéndoles que no contarle a nadie cómo sucedió su curación.
Todos estos, llegaron a ser sus discípulos y le siguieron. Les preguntaban:
— ¿Cómo les curó este hombre?
Ellos respondían:
— ¿Te han cortado la cabeza?
— ¡No!
— Cuando tu cabeza caiga de los hombros, entonces comprenderás quién es
Eshua-Bentam.
A otro le decían:
— ¿Te han cortado las manos?
— ¡No!
— Cuando tus manos hayan sido cortadas, comprenderás quién es Eshua-Bentam.
— ¿A ti te han cortado los pies?
— ¡No!
— Cuando te los corten, entonces comprenderás quién es Eshua-Bentam.
— ¿A ti te han sacado los ojos, el corazón?
— ¡No!
— Cuando te saquen los ojos, cuando te saquen el corazón, comprenderás quién es
Eshua-Bentam.
Quien trae el Amor en sí mismo debe arreglar las cabezas de la gente; debe poner
en su lugar sus pies y sus manos; debe poner sus ojos y sus corazones en su
lugar. ¡Nuestros pensamientos y nuestros sentimientos necesitan un ajuste, deben
ser puestos en su lugar! ¡Nuestras mentes y corazones deben ser puestos en su
lugar!
Por tanto, la duda que existe en la gente actual tiene que desaparecer y, al
encontrarse, tenerse fe unos a otros. Cuando me encuentren luego de uno o dos
años, no hallarán contradicción alguna entre mis pensamientos, sentimientos y
actos, están listos para sacrificarlo todo por Dios. Dios es el más conocido, el
más elevado Ser en el mundo. Todo lo que nos causa regocijo ante lo bueno en el
mundo, todo lo que nos impulsa hacia lo superior, hacia lo noble, esto es Dios,
esto es lo Divino en nosotros. Lo sutil, que habla en nosotros, esto es Dios.
Esta sutil voz habla en todos. ¿¡Cuántas veces se lamentan de no haberLe
escuchado y han cometido algún error!? Lo Divino en nosotros no habla con un
trueno, sino que habla sutil y ocasionalmente, cuando cometemos errores, Ello
dice: "¡No pasa nada. Hay maneras de corregir este error!" Alguien no quiere
cederle algo a uno, la sutil voz interior de nuevo dice: "¡Vamos, retrocede!"
Yo, el hombre sensato, que veo una hormiga en mi camino, debo ceder, no debo
aplastarla, sino rodearla. No tiene idea de que algún ser gigante viene hacia
ella, pero yo, que veo, debo ceder. Por lo tanto, Dios, Quien ve todas nuestras
necesidades y debilidades, se ha encargado de arreglar el mundo. El mundo será
corregido, no permanecerá así, pero ustedes deben probar esta Enseñanza y
adoptarla. Prueben la Alegría y habrán resuelto una de las más grandes
cuestiones que ocupan su mente – amar al Señor con todo su corazón.
Les pregunto: ¿Han amado a Dios hasta ahora? Dicen: "Le he amado." Has amado,
pero ¿qué? – Has amado el hielo. Has amado, pero ¿qué? – Has amado la pera.
Cuando el hielo se ha derretido, no tienes qué amar; cuando la pera se ha
podrido, no tienes qué amar. Cuando amen a Dios, el Infinito, jamás le perderán.
Él siempre les hablará y su rostro obtendrá una luz inusual.
Por tanto, digo: ¡todos debemos amar a Dios! Sólo entonces nuestras vidas
obtendrán significado. Entonces Dios nos enseñará cómo amar y tú amarás a tu
prójimo como a ti mismo. Éste es el más grande arte. Para que aprendamos a amar,
Dios debe entrar a vivir en nosotros porque nosotros no somos Amor – Dios es
Amor. Nosotros no somos Vida – Dios es Vida. Él nos enseñará como un Maestro,
cómo amar, cómo vivir. De nosotros ahora se nos exige amar al Señor nuestro
Dios, con todo nuestro corazón, con toda nuestra alma, con todas nuestras
fuerzas y con toda nuestra mente. Éste es el arte más sencillo, que cada uno de
ustedes puede alcanzar.
Ustedes pueden contradecirme: "Yo esperaré un poco, permaneceré, leeré lo que
uno u otro filósofo dicen, y entonces." Miles de filósofos pueden leer pero
ellos tampoco han respondido esta cuestión. La cuestión está resuelta: ¡Ama al
Señor! Esto significa llegar a amar todo en el mundo, a comprender que todo en
el mundo es racional en su manifestación. Cuando salgas afuera y veas las
estrellas, que tu corazón salte. Cuando salgas afuera y veas el Sol, que tu
corazón y todo tu ser salte. ¿Y ustedes cómo ven el Sol? Algunos dicen que el
Sol es un ardiente cuerpo. Yo veo cada mañana cómo el Señor toma el Sol como una
gran vela encendida y hace con ella rondas por doquier. ¡Él sale del Este! Así
es como veo el Sol. Detrás de este Sol hay otra cosa, más gloriosa. De igual
modo, detrás de nuestras vidas está oculto algo Grandioso. Detrás de esta
ordinaria manifestación de vida hay algo más, de lo que cada uno de ustedes es
conciente. Esto es, lo Divino en el Hombre.
Algunos me preguntan: "¿En qué Dios crees?" Nosotros creemos en el Dios que es
Amor, que es Vida, que es Luz, que es Calor, que es comida, agua, ropa y todo lo
que está en nuestro interior. Nosotros creemos en ese Dios, que no necesita que
Le sirvamos de manera exterior. Pero ese Dios necesita que manifestemos Su Amor
hacia afuera. Él quiere que Su Amor pase por nosotros así como el agua pasa por
los estratos terrestres y se filtra para salir a la superficie purificada. Él
quiere que todos seamos conductores del Amor Divino. Si permitimos que el Amor
Divino pase por nosotros, recibiremos la bendición Divina, tendremos Su crédito
y todos seremos llamados Hijos de Dios. ¿Hay algo más bueno que ser Hijos de
Dios? ¿Hay algo más bueno que vivir de acuerdo a Dios? ¡Esta es una de las
cuestiones más importantes que debemos resolver! Cada uno de ustedes puede
resolverla inmediatamente.
Después que hayan resuelto esta cuestión, ustedes entrarán al mundo y
aprenderán. Ante ustedes está una gran ciencia profunda. Al principio, ustedes
deben obtener el Amor eterno, la Vida eterna, conocer a Dios, la Verdad eterna,
en su totalidad.
[1] Una ciudad de Bulgaria.
Equipo de traducción al español:
Zornitza Gáneva - Bulgaria
José de Jesús Saavedra Aceves - México
Todos los participantes en los equipos de traducción trabajan voluntaria y
gratuitamente.
Agradeceremos cualquier tipo de ayuda, especialmente en la edición, publicación
y distribución de las traducciones.
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