La Paz deseada
Conferencia dada ante el Consejo 28 de agosto 1938, 10:00 hrs., Sofía
Novena Conferencia del Maestro, dada en Marzo 25, 1923, Sofía-Izgrev.
Hoy, más que nunca, el mundo contemporáneo necesita paz. ¿Por qué? Porque la paz
asegura los mayores logros de la cultura. La raza blanca está a punto de
conseguir la paz. Hoy, más que en otro tiempo, hay gente sensata, que toma
conciencia de que la primera condición para un desarrollo normal de la humanidad
es la paz. Por eso, hoy toda la gente consciente y sensata, está trabajando para
obtener la paz. En los tiempos y razas pasadas, los líderes de la humanidad
pensaron que el mundo se podía mejorar sólo gracias a la guerra. Después, todos
los líderes de la humanidad se convencieron de lo erróneo de esta concepción. La
raza blanca, portadora de la paz, lucha por esta, para que sea la madre de la
sexta - raza de la hermandad entre los pueblos. La sexta raza llevará el Amor a
toda la gente y a todos los pueblos. Entonces, todos los pueblos convivirán
entre sí: los pueblos más grandes van a ser los hermanos mayores en la familia,
los pueblos más pequeños - los hermanitos menores. Ambos vivirán en paz y de
mutuo acuerdo entre sí. Esta es la voluntad de Dios, el Creador del mundo. ¿Cuándo
llegará esta era? En un futuro cercano.
La humanidad contemporánea se encuentra en la entrada de la nueva era, porque el
sistema solar ha entrado ya en la zona de la aurora Divina. Cuando se instale
esta era, para la gente mala no habrá condiciones para vivir. Uno tras otro,
morirán y la Tierra se librará de ellos. Las condiciones nuevas que vienen no
sustentarán el mal. Ellas mismas lo destruirán. La oscuridad levantará sus velos
y se irá a otro lugar. El mal retirará sus capitales y se irá a otro lugar,
donde fundará sus bancos y oficinas. Basta leer los Libros Sagrados para que se
convenzan ustedes mismos, que la era futura no está lejos de ustedes. Hoy, se
les pide a todos una sensata fe consciente. ¿Cómo reconocerán la llegada de la
nueva era? Así como reconocen la salida del Sol. ¿Es necesario probar al hombre
que después que despunta el alba, sale el Sol? Cuando la aurora de la nueva vida
empieza a despuntar, el Sol ya está saliendo. En la Biblia está escrito que
cuando ésta época se manifieste en la Tierra, el Sol empezará a oscurecerse y la
Luna perderá su luz. Entonces, el Hijo del hombre entregará su enseñanza a la
Tierra. Por las palabras: "El Sol se oscurecerá", entendemos el momento cuando
la gente deje de pensar que un pueblo puede someter a otro gracias a su fuerza.
Por las palabras: "La Luna perderá su luz", entendemos el momento cuando las
religiones y los sistemas religiosos dejen de pensar que pueden arreglar el
mundo.
Y así, cuando todos los pueblos, todas las religiones, todos los países dejen de
pensar que tienen el poder de arreglar el mundo, entonces el Hijo del hombre
aparecerá en la Tierra con Su sabiduría. Sin demostración alguna, el hombre lo
comprobará por sí mismo. ¿Cómo demostrar al hombre la salida del Sol? No hay
necesidad de demostrar la salida del Sol, basta que el hombre mire por la
ventana, o que salga, para que vea y se convenza por sí mismo, que en verdad el
Sol está saliendo. El hombre tiene que dar paso al nuevo corazón, en su
interior, el cual está tejido de una materia blanda y no es de piedra como el
actual. El corazón blando está tejido con la materia de la caridad. Por lo tanto,
aquél cuyo corazón es misericordioso, es candidato a la nueva raza. La
mansedumbre del corazón es uno de los rasgos de la gente de la sexta raza. En La
Escritura está dicho: Les arrancaré el corazón de piedra y les daré uno nuevo.
Los duros corazones de piedra de la gente se usarán como pavimento para las
calles y los corazones bondados vibrarán mostrándole al mundo lo grandioso y
bello de la vida Divina. Justamente para ese día, en la Escritura está dicho que
Dios derramará su Espíritu en los corazones bondados de la gente y Le
reconocerán pequeños y grandes. La conciencia de la gente poco a poco se
despierta como los brotes de las flores salen en primavera para florecer y
ofrecer sus frutos.
Lo importante en la vida de la gente, consiste en el despertar de la conciencia
y en su liberación de los apuros y dificultades en los que se encuentran. En la
vida del hombre hay miles de cosas que pueden turbarle, pero hay también miles
de cosas que pueden alegrarle. Quien entiende las grandes leyes Divinas, debe
alegrarse al encontrarse con una persona buena, erudita y sabia; debe alegrarse
al encontrarse con un poeta, un escritor, un músico, un pintor, un labrador, un
cantero, etc. ¡Alégrense cuando se encuentren con una persona que trabaja para
la elevación de la humanidad! Al no entender qué representa el hombre se
comportan con desprecio hacia él, dicen: "Este hombre es un labrador, un cantero."
Aquel que ennoblece la tierra, es un labrador; aquel que refina las piedras, es
un cantero; aquel que ennoblece las caras humanas, es un pintor; aquel que
corrige los errores de la gente, es un escultor. En general, cada persona que
crea algo valioso con lo que ennoblece, eleva y alegra a la gente, está en lo
suyo. Una fuerza potente está oculta en las palabras de todos los escritores,
poetas, científicos, filósofos. ¡Qué poder hay en las palabras!
Un joven, desesperado de la Vida, decidió suicidarse. Tomó un revolver en su
bolsillo y fue a un bosque para cumplir su decisión. Sin que él lo sospechara
una muchacha lo siguió.
En el momento en que se iba a suicidar, la muchacha se acercó a su oído
diciéndole, en voz baja, una palabra. Al oír esta palabra el joven
inmediatamente arrojó lejos de sí el revolver, diciendo: "No voy a suicidarme.
Voy a vivir para mí, para toda la humanidad. ¡La Vida tiene sentido, merezco
vivir!"
¿Qué palabra dijo la moza al mozo? Ustedes lo saben, no hace falta que se las
diga. Hay casos en que una sola palabra es suficiente para liberar al hombre de
la dura situación en la que se encuentra. No hace falta hablarle mucho al
hombre. Es suficiente decir una sola palabra, pero que sea Divina. Y lo que se
dice tiene que suceder. Dios dijo: ¡Hágase la Luz! - y la Luz fue hecha. Durante
cada uno de los seis días en que creó al mundo, Dios dijo sólo unas palabras,
pero estas palabras fueron omnipotentes por ser palabras de la lengua Divina. Lo
que Dios dijo, todo sucedió. En el día séptimo, no dijo nada porque descansó.
Ya es tiempo de que toda la gente se unifique en mente, corazón y voluntad y que
trabajen unidos para establecer la paz. Toda la gente, creyentes y profanos,
tiene que estar compenetrada por esta idea. En la Escritura está dicho: Quien
soporta hasta el final, será salvado. Es decir: "Quien triunfe en la lucha por
la paz, será salvado". Los creyentes contemporáneos hablan del Amor pero no lo
ponen en práctica. Quien tenga Amor en sí mismo debe elevar y descender su
temperatura hasta los grados centígrados que quiera y cuando quiera. ¿Quién
puede contradecir a alguien con 10,000 grados centígrados de temperatura?
Cualquier obstáculo que encuentre en su camino, inmediatamente lo eliminará. De
este modo, demostrará a la gente lo que es el Amor Divino. Por donde pase, su
camino estará libre. Quien tenga Amor, puede aumentar no sólo su calor, sino
también su luz para que sea mil veces más fuerte que la del Sol. Esta luz puede
cegar al más numeroso y poderoso ejército. Uno no puede imaginarse una luz cien
veces más fuerte que la del sol. Con esta luz todo se puede lograr. Cada uno de
aquellos que tengan calor equivalente a 10,000 grados centígrados y una luz mil
veces más fuerte que la del Sol, puede fundir las cajas fuertes de todos los
bancos, calentar todos los corazones helados, eliminar todos los obstáculos en
el camino, puestos en el camino por el egoísmo humano.
Abundante calor y Luz se van manifestar en el mundo. Estas son fuerzas Divinas
que van a derretir y a instruir los corazones y las mentes humanas. Cuando la
luz y el calor del Amor se instalen en el mundo, van a fundir, a abrasar a toda
la gente mala y criminal y quedarán vivos sólo los puros y buenos para que se
entienda que con el Amor no se juega. No le está permitido al hombre jugar con
el Amor. Hoy, la gente se horroriza con la idea de que pueda ser expuesta a una
temperatura de 10,000 grados centígrados, pero ¿cuál será su postura cuando
Jesús venga a la Tierra? Entonces, la temperatura será mucho más alta que 10,000
grados. Jesús dice: Mi paz os dejo. Pues Jesús también está a favor de la paz.
Se manifiesta a favor de la paz basada en el Amor, en la fraternidad entre todos
los pueblos, las sociedades y la gente en la faz de la Tierra. El Amor
fraternal, entre hermanos y hermanas, no es nada más que las ramas de la cultura
venidera. Este Amor se encuentra en una posición más elevada que el Amor
maternal. Por grande que sea el Amor maternal, en él hay todavía un poco de
egoísmo. Por ejemplo, tomen el Amor de la tigresa hacia sus cachorros. Por Amor
a estos, en cada momento está preparada para matar a cualquier criatura viva que
obstaculice su camino. En este sentido, el Amor maternal representa las raíces
de la vida, pero el Amor entre hermanos y hermanas, representa las ramas.
El Amor Divino representa los frutos del Árbol de la Vida. De las raíces del
Amor maternal provienen los frutos del Amor Divino. De estos frutos, justamente,
va a comer la gente futura, adquiriendo la inmortalidad. Estos frutos serán
portadores de la nueva vida. Dondequiera que ustedes vayan por el mundo,
encontrarán por todas partes gente de la nueva vida. Esta gente se distingue por
la suave y agradable luz que sale a través de sus ojos. Nosotros llamamos a la
nueva gente: "hermanos y hermanas de la humanidad", portadores en sí mismos del
principio Divino. Jesús es de la nueva gente. Él dice: No vine a cumplir mi
voluntad, sino la voluntad de Aquél que me envió. Yo vine para traer la paz al
mundo. Hasta la llegada de Jesús, el pueblo judío respetaba la ley de Moisés al
pie de la letra. Hasta entonces los judíos mataban corderos, ovejas y bueyes
sacrificándolos a Dios. Con la llegada de Jesús su vida cambió radicalmente. De
un golpe Jesús arruinó la antigua vida. Ellos se dieron cuenta de que el
verdadero sacrificio consistía en buenos pensamientos, buenos sentimientos y
buenos actos.
¿En qué consiste la nueva religión? El primer artículo de la nueva religión
dice: Yo creo que el Amor de mi madre y de mi padre es la raíz del Árbol de gran
Vida - la vida del Amor. El segundo artículo dice: Yo creo que el Amor de mi
hermana y de mi hermano es la rama del Árbol de la gran Vida - la vida del Amor.
El tercer artículo dice: Yo creo que el Amor Divino es el fruto del Árbol de la
gran Vida. Todo lo que sale de mi mente y de mi corazón, se convierte en frutos
del Amor. Quien coma de estos frutos adquiere inmortalidad. Jesús dice: Quien
come mi carne y bebe mi sangre, tiene la vida en sí mismo.
Entonces, quien come del Árbol de la Vida, es decir, del Amor maternal y
paternal, como del Amor entre hermanas y hermanos, tiene la vida en sí mismo.
Ahora, sabiendo en qué consiste el nuevo credo, sean breves y decídanse a poner
en práctica este credo. Muchos están esperando algo nuevo. Lo nuevo consiste en
la resignación de la gente. Lo nuevo reconcilia todas las contradicciones. ¿Cómo
se va a dar la resignación entre la gente? Fácilmente. Quien tiene qué cobrar,
que perdone la deuda a su hermano. Quien tiene qué dar, que esté listo a pagar
su deuda. Yendo a su acreedor para pagar, que le diga éste que en nombre de la
fraternidad, le perdona sus deudas y le reconoce como hermano. Cuando dos
personas se declaran hermanos, sus deudas por sí solas cancelan, acaban las
contradicciones y desaparecen las equivocaciones. Yo querría que la gente sólo
discutiera acerca de: quién da y ayuda más a su hermano. Cuando alguien perciba
que su hermano está demasiado cansado y no puede subir y bajar el azadón, que él
lo quite de su mano y termine la labor en su lugar. Viendo que su hermano se
agota bajo el peso de su carga, que la quite de su espalda, que la ponga en la
suya y que los dos sigan su camino charlando como hermanos. Al encontrar a su
hermano en la calle y se entere de que éste tiene hambre, hace tres días que no
come, que le invite a su casa, le agasaje bien y le diga que cuando quiera puede
visitarle de nuevo. Estas son relaciones fraternales.
Hoy día la gente espera que Jesús venga por segunda vez a la Tierra, que arregle
el mundo. No, de manera externa el mundo no se puede arreglar. Jesús tiene que
venir interiormente, en cada uno. Sólo de esta manera el mundo se arreglará. Si
ponen miles de virutas de hierro una junto a la otra, estas no van a unirse para
formar un todo. Pero si las ponen bajo cierta temperatura estas se derretirán,
se fundirán, creando una masa líquida. En este caso, el fuego representa la
fuerza interna, que une las virutas de hierro convirtiéndolas en un todo. Por lo
tanto, Jesús tiene que venir en los corazones y en las mentes de la gente, como
una fuerza interna, uniéndolos en un todo. Esta fuerza interna es el Amor que da
Vida a las almas humanas. Sólo gracias al Amor la gente puede trabajar unida.
Quienes no comprenden el Amor están listos a juzgarlo.
Ahora, hablando de Amor, yo sé qué pueden poner en práctica. En general, yo sé
que cosas puede poner en práctica el hombre contemporáneo y qué cosas no se
harán. Por ejemplo, todo lo que se le dice del Sol al hombre, de las
posibilidades de visitarlo, el hombre contemporáneo no puede hacerlo. ¿Por qué?
Las condiciones en el Sol son absolutamente diferentes de las de la Tierra. De
ninguna manera el hombre puede ir al Sol con su cuerpo actual. Si un hombre pesa
60 kilogramos, en el Sol, su cuerpo pesará miles de kilos. ¿Cómo se podría mover
en el Sol con tan enorme masa sobre sí mismo? La vida en Sol es muy bella, pero
todavía no es accesible para la gente de la Tierra. Mentalmente el hombre puede
ir al Sol, más no en realidad. ¿Saben cómo viven las criaturas en el Sol? ¿Saben
cuál es su idioma? Para nosotros es suficiente tener la posibilidad de
aprovechar los rayos del Sol. Si quieren curarse, expongan su espalda por la
mañana a los tempranos rayos del Sol. Si quieren adquirir paz interior, coloquen
su espalda hacia la puesta de Sol y la cara hacia el este. En esta posición
sentirán una profunda paz interior, entendiendo con esto que no tienen nada por
qué inquietarse. Los habitantes del Sol viven en una gran abundancia y como
consecuencia no se preocupan de nada. Su tarea es enviar bienes a todo el
sistema solar. Ellos definen el presupuesto de todas las criaturas, de toda la
gente, de todos los países y pueblos, de toda la humanidad, de todos los
planetas.
Hablando del Sol, yo no quiero que me crean a toda costa. Si creen o no, esto no
me interesa. Me interesa una sola cosa: si es o no verdad lo que les digo.
¡Crean en lo que Dios creó! Creyendo que Dios creó el cielo y la Tierra, con
todos los cuerpos de luz, con todas las criaturas vivientes, crean en su
Creador. Creyendo en estas cosas el hombre tiene que estudiar el cielo y la
Tierra; tiene que estudiar el Sol y la Luna y todas las estrellas del cielo,
como lo hacen los astrónomos y los científicos. Para que comprenda la vida del
Sol, primero, el hombre tiene que encontrar su sol. Cada quien tiene en sí mismo
un sol pequeño localizado en el centro del cerebro. El tamaño de este sol es
diferente en cada uno, depende del tamaño de los planetas en él. Precisamente
gracias a este sol, el alma adquiere conocimientos. Entre el Sol externo y los
planetas en el cielo, por un lado; y entre el sol interno y los planetas en el
hombre, por otro lado, hay algo común; en el alba, en el ocaso, etc. Si el sol
interno del hombre deja de salir, el externo carece de sentido para él. Pues
entre el Sol externo e interno del hombre existe cierta dependencia. Si esta
dependencia se interrumpe, el hombre no tendrá ninguna luz interior. Cuando el
sol interno y externo brillan simultáneamente, el hombre tiene las condiciones
para ver. Si el sol interno se apaga, el hombre pierde la vista. Se priva de las
condiciones de ver, de percibir la sabiduría Divina.
Así pues, la sabiduría Divina, que muchos procuran conseguir, tiene como meta
enseñar a la gente a apreciar el sol interno en sí mismo, gracias a ello su alma
aprende y se desarrolla. Cuando alguien dice que en su alma hay oscuridad, esto
demuestra, que el sol interno de esta persona dejó de brillar. Mientras su sol
interno brilla, el hombre piensa y siente correctamente. Dejando de brillar este
sol, junto con él, su mente y su corazón oscurecen. Por eso, para que no
oscurezca este sol, el hombre tiene que vivir bien. La mala vida, expresada en
malos pensamientos, sentimientos y acciones, provoca grandes contratiempos que
oscurecen el cielo donde brilla el sol interno del hombre.
Mucha gente, tanto científicos como ignorantes, no entiende la enorme influencia
que tienen los pensamientos y los sentimientos sobre la vida interna del hombre,
y de allí -sobre su salud, y como consecuencia buscan su felicidad por una vía
artificial. Ellos quieren ser ricos, casarse con una bella mujer y adquirir
mucho conocimiento, sin sospechar que de esta manera ellos mismos preparan su
desdicha. No está mal que el hombre adquiera conocimiento, fuerza, belleza,
riqueza, pero tiene que saber cómo los va a dominar. Los turcos dicen: "Es una
bendición cuando el hombre mira cosas bellas." De verdad, es natural que el
hombre se esfuerce por la belleza, que sea inspirado por ella, pero no
apropiarse de ella. En la Naturaleza la belleza y la fealdad tienen su propio
lugar del mismo modo que lo tienen la luz y la oscuridad. La luz reina mientras
el Sol brilla. Cuando el Sol se pone, la oscuridad aparece. Pero sin oscuridad
las estrellas no van a brillar. Así mismo, en la vida humana, la oscuridad es
necesaria para que se manifiesten las virtudes - las estrellas.
Ahora, hablando de lo Divino en el mundo, algunos se desaniman, pensando que no
pueden alcanzarlo. Para que no se desanimaran Dios les prometió que entraría en
ellos mismos. El reino futuro se va a crear por dentro y no por fuera. A través
del Amor de toda la humanidad se van a realizar todos los planes Divinos. Para
lograr esto, se necesitan trabajadores. Hoy día, toda la gente tiene que
trabajar en esta dirección, siendo portadores de las ideas Divinas, porque al
entrar Dios en su sol, se manifestará exteriormente. Cada quien tiene la misión
especial de ser portador a su manera, del Amor Divino, de la Sabiduría y la Luz
Divina, de la Verdad y la Libertad Divina. Sólo así el hombre realizará todos
sus deseos. Todas las dificultades, todos los dolores y sufrimientos que el
hombre vive actualmente, son las condiciones para el conocimiento de Dios, de lo
grandioso en el mundo. ¡Dios estará con ustedes en todos sus caminos! Entonces
dirán: "¡Nos alegra vivir en una era donde podemos experimentar y conocer el
Amor Divino, donde podemos ser trabajadores en Su campo!"
¡Alégrense y vivan contentos para que logren los ideales de su alma! ¿Cuándo los
van a lograr? Esto depende de ustedes. Aún hoy pueden lograrlos. Un día Divino
es igual a mil años. Entonces, pasados mil años ya pueden, hoy, conseguir lo que
desean. ¡Se le pide al hombre trabajo consciente! Lo Divino ya se encuentra
delante del umbral de su casa. ¡Abran las puertas de sus corazones y mentes para
que entren en ellos la luz y el calor Divinos!